sábado, 17 de octubre de 2020

El esfuerzo cotidiano de las mujeres: V Día de las Escritoras



Desde 2016 y gracias a una iniciativa de la Biblioteca Nacional de España, la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE) y la Asociación Clásicas y Modernas, el lunes más cercano al 15 de octubre (festividad de Teresa de Jesús) se celebra el Día de las Escritoras. El objetivo es reivindicar la labor y el legado de las escritoras a lo largo de la historia y la principal herramienta para la celebración es la lectura de fragmentos representativos de sus obras. Este año esta fiesta es el 19 de octubre y su comisaria, Elvira Lindo ha querido destacar el trabajo y el esfuerzo de la mujer. 

La periodista y escritora ha destacado que la literatura femenina "está a menudo espoleada por una conciencia esencial del esfuerzo. La voz de las mujeres suele exhalar un aliento esforzado, una conciencia constante de que la vida siempre ha de exigirles más que a los hombres. De Teresa de Jesús a Idea Vilariño, de Luisa Carnés a Alfonsina Storni, pasando por Elena Fortún, Luz Pozo, Concha Méndez, Mercé Rodoreda, Circe Maia, Gabriela Mistral y tantas otras en cuya escritura se refleja el esfuerzo de vivir, la vida trabajada, el cansancio y la voluntad de cumplir, a pesar de las trampas del camino, con una vocación tozuda e intensa." 

Si pinchas AQUÍ podrás conocerlas




lunes, 12 de octubre de 2020

El poema de la semana

 Estos días se cita mucho una maldición china: “¡Ojalá vivas tiempos interesantes!”  y que mejor manera de vivirlos que volver a  empezar la semana con un poema.

En esta ocasión de la mano de la  poeta estadounidense, recién galardonada con el premio Nobel de Literatura: Louise E. Glück. 



Es una poeta americana de origen judío húngaro. Nació en Nueva York el 22 de abril del 1943. En la actualidad, imparte clases de lengua inglesa en el Williams College en Williamstown, Massachussets, además de hacerlo también en la Universidad de Yale, donde ocupa la Cátedra de Literatura.

Ha escrito numerosos libros de poesía por los que ha recibido premios de gran prestigio. Ya en el año 1993 se alzó con el Pulitzer de poesía por su poemario The Wild Iris (El Iris Salvaje), que también le valió el premio William Carlos Williams de la Poetry Society of America. También ha resultado ganadora del premio Nacional de Poesía Rebekah Johnson Bobbit por su obra Ararat, del National Book Critics Circle Award por su obra The triumph of Achiles o del Academy of American Poet's gracias a su obra Firstborn. Su trayectoria profesional le ha permitido conseguir también la medalla al Mérito MIT o distintas becas de fundaciones como Guggenheim o Rockefeller. Tiene el honor de ser la 12ª poeta laureada por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos (2003-2004), tiempo durante el cual escribió otra de sus principales obras, Averno. Fuente: Lecturalia.

Leamos algunos de sus poemas, que para ella «no perduran como objetos, sino como presencias». «Cuando lees algo que merece recordarse, liberas una voz humana: devuelves al mundo un espíritu compañero. Yo leo poemas para escuchar esa voz. Escribo para hablar a aquellos a quienes he escuchado», escribió la autora en «Proofs and Theories».



El vestido

En 1999, la escritora publicó «Vita Nova», con el que recibió el primer premio otorgado por los lectores del «New Yorker», además del premio Bollingen. Ahí encontramos «El vestido»

Se me secó el alma.
Como un alma arrojada al fuego,
pero no del todo,
no hasta la aniquilación. Sedienta,
siguió adelante. Crispada,
no por la soledad sino por la desconfianza,
el resultado de la violencia.
El espíritu, invitado a abandonar el cuerpo,
a quedar expuesto un momento,
temblando, como antes
de tu entrega a lo divino;
el espíritu fue seducido, debido a su soledad,
por la promesa de la gracia.
¿Cómo vas a volver a confiar
en el amor de otro ser?

Mi alma se marchitó y se encogió.
El cuerpo se convirtió en un vestido demasiado
grande
para ella.
Y cuando recuperé la esperanza,
era una esperanza completamente distinta.

Amante de las flores

En «Ararat» nos encontramos el poema «Amante de las flores». Flores, en fin, que son belleza y muerte, pero sobre todo fragilidad. 

En nuestra familia, todos aman las flores.

Por eso las tumbas nos parecen tan extrañas:

sin flores, sólo herméticas fincas de hierba

con placas de granito en el centro:

las inscripciones suaves, la leve hondura de las letras

llena de mugre algunas veces…

Para limpiarlas, hay que usar el pañuelo.

Pero en mi hermana, la cosa es distinta:

una obsesión. Los domingos se sienta en el porche de mi madre

a leer catálogos. Cada otoño, siembra bulbos junto a los escalones de ladrillo.

Cada primavera, espera las flores.

Nadie discute por los gastos. Se sobreentiende

que es mi madre quien paga; después de todo,

es su jardín y cada flor

es para mi padre. Ambas ven

la casa como su auténtica tumba.

No todo prospera en Long Island.

El verano es, a veces, muy caluroso,

y a veces, un aguacero echa por tierra las flores.

Así murieron las amapolas, en un día tan sólo,

eran tan frágiles…


 Podéis leer la opinión de uno de sus traductores al castellano, Abraham Gragera, en el artículo "Louise Glück, ascender a lo hondo".

La comunicación


 ¿Por qué es tan importante la comunicación?¿Qué sucede cuando nos comunicamos? ¿Qué elementos intervienen?¿Sólo podemos comunicarnos mediante palabras?¿Podemos no comunicarnos?


La comunicación consiste en el intercambio de mensajes entre dos o más seres con una intención determinada.


¿Cómo nos comunicamos?

El lenguaje verbal (lo que se dice) participa escasamente en la comunicación de emociones y sentimientos: apenas un 7%.Aproximadamente un 38% de la comunicación corresponde al lenguaje paraverbal (entonación, proyección, tono, énfasis, pausas, ritmo, etc.) y el 55% al lenguaje corporal (gestos, posturas, mirada, movimiento de los ojos, respiración, etc.).

                                                El proceso comunicativo

El proceso de transmisión y de recepción de información en cualquier acto de comunicativo requiere de los siguientes elementos:



Emisor: el sujeto del que parte la información (el que habla, escribe, canta etc.)

Receptor: el destinatario de la información que emitió el emisor (el que escucha, lee, baila etc.)

Mensaje: la información transmitida (lo que dijo, escribió, cantó etc.)

Código: el sistema o conjunto de signos que se combinan entre sí mediante reglas para poder formular el mensaje y que tanto emisor y receptor deben conocer (lenguaje hablado, escrito, musical etc.)

Canal: el medio físico por el que se transmite el mensaje (aire, papel, ondas de radio etc.)

Natural (cualquiera de los sentidos)

Artificial (la televisión, el ordenador, el teléfono . )

Contexto situacional: Circunstancias que rodean el acto comunicativo y lo condicionan (el lugar, el momento etc.)



                         Estamos COMUNICADOS...
                    pero ¿nos COMUNICAMOS?

                 Y TÚ  ¿ QUÉ PIENSAS? 


MUY IMPORTANTE: Para que se produzca la comunicación tienen que estar presentes TODOS y cada uno de los elementos de la comunicación mencionados.




Sin embargo, está claro que, en ocasiones, aunque nos digan exactamente lo mismo, no todas las personas lo interpretamos de la misma manera.




miércoles, 30 de septiembre de 2020

IACOBUS de Matilde Asensi

 


“Iacobus” es una obra repleta de episodios históricos, publicada en el año 2000 a través de la editorial Plaza. Una novela escrita bajo la inspiración de Matilde Asensi, trasladándonos a la época de las cruzadas, tras la pista de los acontecimientos  y descubrimientos del Monje Galcerán de Born. Un hombre que tiene por misión traducir algunos escritos, rescatar a un joven e indagar la extraña muerte del Papa Clemente V y el Rey Felipe IV de Francia.

Bajo esta premisa salen a la luz una serie de sucesos raros que terminan relacionados con el final de las cruzadas, un período de la historia del hombre que deja de convertirse en ficción y se transforma en una posible realidad, alterando muchos hechos de este período antiguo y la religión.

Argumento de Iacobus

Galcerán de Born, caballero de la orden de los hospitalarios, enemigos de los templarios, recibe del papa XXII, la misión de descubrir a los culpables de las muertes del papa Clemente, del rey Felipe y de Guillermo de Nogaret.

Con la ayuda de Jonás y de Sara consigue la prueba que implica a los templarios en esos asesinatos, pero descubrirán algo más: un pergamino que indica los lugares a lo largo del Camino de Santiago donde los templarios escondieron el oro que la orden poseía antes de ser abolida.

Convertido en peregrino, Galcerán comienza la búsqueda del fabuloso tesoro escondido en los lugares señalados con la cruz de oro, la tau. Sin embargo, no solo hay oro, plata y piedras preciosas, la gran sorpresa les aguarda en Las Médulas, un laberinto bajo tierra que oculta uno de los mayores secretos de la Historia.




Significado de Iacobus

“Iacobus” proviene del latín Jacob, una palabra de origen hebreo que se lee: Ya’akov, y se traduce: sostenido por el talón. Fue el nombre anterior de la ciudad de Israel. Como complemento resaltante se puede decir que el calificativo Santiago, se trascribe Sant-Jacob.

 ¿Qué relación guarda esto con la novela?

Pasajes históricos

Dentro de la obra “Iacobus” se mencionan varios pasajes y sucesos históricos, estando en su mayoría directamente vinculados con la trama.

Orden de los Hospitalarios

La Orden de los Hospitalarios fue fundada en 1048, recibiendo la bendición a sus funciones por parte del Papado en 1113. Estaba conformada por monjes u hombres religiosos que entregan su lealtad a la necesidad de recuperar Tierra Santa y resguardar a todos aquellos peregrinos que la usaban como camino. De igual manera protegían los dominios cristianos de esos territorios ante los saqueadores e incluso, dentro de ellos cumplían funciones eclesiásticas.
En la actualidad esta orden aún existe, con la única diferencia de estar solo dentro de los templos y monasterios que fueron levantados durante el período del cristianismo. Ellos se encargan de resguardar su historia, pergaminos, textos, esculturas y objetos muy antiguos, tras adquirir un verdadero valor simbólico dentro de la vida del hombre y la religión.

Los Templarios

Creados en la Edad Media, en la ciudad de Jerusalén e Israel, en el año 1119. Se trata de una orden que surge tras la premura de tener una protección más fuerte y estratégicamente inteligente. Hombres que eran nombrados por el Papado con poderosas órdenes militares, unos señores que a través de la fuerza y sus armas tenían la autoridad de hacer respetar las decisiones cristianas.
Este nombre posee un amplio significado: La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón, en latín se traduce como: Pauperes Commilitones Christi Templique Salomonici. Esta horda poseía un oscuro secreto, tras su escudo estaban las instrucciones expresas de recuperar la Tierra Santa, entregando a la historia varias Cruzadas.
Los templarios tenían grabada sobre el pecho de su vestimenta una imagen que representaba a dos miembros de la orden montados en un caballo, como un símbolo de la humildad y su pobreza. Incluyendo sobre este la frase en latín Sigillum Militum Xpisti, representando: Sello de los soldados de Cristo.

Las Cruzadas

Eran marchas militares que recorrían toda Jerusalén, con la finalidad de recuperar la cristiandad de esos sitios, a causa de estar en posesión de los musulmanes. Su nombre de Cruzada se originó por la cruz que tenían los guerreros sobre sus ropas y armas. Los historiadores tienen documentadas ocho cruzadas que desarrollaron los templarios entre 1095 y 1291.
Estas contiendas tuvieron lugar territorios tomados por la religión islámica, la mayoría se desplegaron en:
Jerusalén.
Belén (Palestina).
Desierto de Judea (Palestina).
Nazaret (Israel).
Mar de Galilea (Israel).
Monte Sinaí (Egipto).

iacobus

¡Ahora te toca leerlo! Pincha AQUÍ y lo encontrarás en todos los formatos.

Os dejo también esta entrevista a la autora del libro.


lunes, 21 de septiembre de 2020

El otoño está llamando a la puerta...

El otoño 2020 del Hemisferio Norte comienza oficialmente este martes, 22 de septiembre y no hay estación del año que inspire más poesía.



El otoño 2020 del Hemisferio Norte comienza oficialmente este martes, 22 de septiembre, a las 15:31 hora peninsular española (14.31 en Canarias). La estación durará 89 días y 20 horas, llegando a su fin el 21 de diciembre con la entrada del invierno. 
 La palabra equinoccio tiene su origen en el latín y significa 'noche igual'. La particularidad de esta fecha es que el día tiene la misma duración que la noche, al igual que sucede con el equinoccio de primavera. Los dos polos terrestres se encuentran a la misma distancia del Sol, lo que produce que se proyecte la misma luz en ambos hemisferios.

Para dar la bienvenida al otoño os dejo Diez poemas de otoño
  1. Otoño, de Mario Benedetti: Publicado en 2002 en el tomo Insomnios y duermevelas, se nos presenta como un bello canto a la vida frente al pesar de las vicisitudes intrínsecas, como no podría ser menos viniendo del mágico uruguayo.
  2. Mariposa de otoño, de Pablo Neruda: “Hoy una mano de congoja llena de otoño el horizonte y hasta de mi alma caen hojas”, ululaba la mariposa protagonista de este genial trabajo firmado por el poeta chileno, presentándose como un crudo testimonio del pasar del tiempo.
  3. Amanecer de otoño, de Antonio Machado: Dedicado a Julio Romero de Torres e incluido en la magna obra Campos de Castilla, Machado nos describe la mística belleza del paisaje otoñal español, fruto de virtudes y sempiternos defectos.
  4. Otoño, de Juan Ramón Jiménez: “Qué noble paz en este alejamiento de todo: oh prado bello que deshojas tus flores”, confesaba el poeta andaluz. Otra magistral pincelada en el gran lienzo de octubre, empapado por el sentimiento de aislamiento y reclusión espiritual, ese bendito beatus ille que rodeó a Juan Ramón durante su vida.
  5. Otro otoño triste, de Miguel Hernández: La tristeza por la pérdida de la juventud, junto con la locura propia del amor no correspondido y el miedo a la muerte marcan este testimonio de añoranza por las alegrías pasadas, el calor reconfortante predilecto para el cuerpo y la mente.
  6. Melancolía, de Manuel Machado: “Me siento, a veces, triste como una tarde del otoño viejo” Podría ser una misiva usual por estas fechas. Suspiros y miradas de soslayo soberbiamente descritos en estos versos del modernista poeta hispalense. Sentimientos cohibidos, tristezas expresadas a media voz.
  7. El otoño se acerca, de Ángel González: Una de las voces más notables de la Generación de medio siglo nos cautiva con esta descripción de las primeras impresiones del fin de septiembre. Las hojas caen y las cigarras preconizan la muerte del ángel; silencio perpetuo.
  8. El señor otoño, de María Elena Walsh: En un tono más animado, y adaptado a un público más infantil, tenemos estos preciosos cuartetos que, de una forma entrañable, nos presentan la metáfora otoñal, ataviada con guantes y sombrero, de la mano de la Gloria Fuertes.
  9. Rosa de otoño, de Leopoldo Lugones: Una fugaz escena, escuetos toques impresionistas; así podría describirse esta escena obra de una de las mentes más prodigiosas de Argentina. El amor; nuestros sueños, como la rosa, con la honda calma que la tarde vierte, pasa el deshojamiento de la rosa por las manos tranquilas de la muerte.
  10. Las sombras del verano, de Felipe Benítez Reyes:  Una honda prosa, un laberinto de ideas que narra la fragilidad y los quiebros de la vida.(Fuente:Le miau noir)

sábado, 19 de septiembre de 2020

¡Bienvenidos al nuevo curso escolar! Mucho ánimo y salud para todos.


Comenzamos un nuevo curso escolar en  una situación diferente, atípica y complicada para todos debido a la pandemia que estamos viviendo.

Por eso, ahora más que nunca, necesitamos aunar fuerzas, trabajar estrechamente para superar esta nueva etapa, dar nuestra mejor versión , mantenernos unidos y tener una actitud positiva e  ilusionada por comenzar el nuevo curso.




martes, 7 de julio de 2020

"Érase una vez un mes de marzo....." Relatos de un confinamiento

Érase una vez un mes de marzo como cualquier otro, con sus días primaverales transcurriendo entre exámenes y clases. Pero un viernes 13 todo cambió...


Este podría ser el comienzo de un relato sobre las extraordinarias circunstancias vividas durante este curso escolar. Circunstancias que nos obligaron a abandonar nuestras aulas en 24 horas y a iniciar una travesía educativa incierta: el IES Alhaken II, como tantos otros institutos, extendía su espacio físico por los hogares de todos los que formamos su comunidad escolar.


Estando en este periplo decidimos convocar un concurso literario. El objetivo fue ofrecer un canal de expresión a nuestros alumnos y alumnas, a través del cual pudieran reflejar sus vivencias y pensamientos. Después de todo, estábamos - y aún estamos - viviendo una pandemia, con todo lo que esto significa.


La respuesta no nos ha decepcionado. Ha sido muy difícil otorgar los premios. Sin embargo, un concurso es un concurso y, tras mucho deliberar, leer y releer, podemos por fin anunciaros el FALLO DEL JURADO:

MODALIDAD A (1º, 2º y 3º ESO). El jurado ha decidido otorgar tres premios idénticos, dotados con 50 € en material escolar, que son los siguientes:
  • "La subida de una montaña sin arnés" por Darío García García (1º ESO B)
  • "Mi experiencia en esta pandemia" por Inés Sarasua Fontanilla (1º ESO B)
  • "COVID 19. Mi historia" por Marina Sanz Serrano (2º ESO D)

MODALIDAD B (4º ESO, 1º y 2º Bachillerato). El jurado otorga el premio, dotado con 100 € en material escolar, al texto:

  • "Mi pequeño prado verde" por Clara Vaquera Illescas (1º Bachillerato C)
Asimismo, otorga un accésit, dotado con 50 € en material escolar, al texto:
  • "Que nunca sea el último" por Marina Monje Albalá (2º Bachillerato D)



Desde aquí queremos además felicitar a los premiados y a todos los participantes, sin excepción alguna, pues nos han regalado algo muy personal y eso es todo un privilegio.

¡ENHORABUENA!