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martes, 22 de octubre de 2019

Día de Las Bibliotecas: con la igualdad de género




El próximo 24 de octubre se celebra en España, como cada año, el Día de las Bibliotecas. Una iniciativa de la Asociación Española de Amigos del Libro infantil y Juvenil que tuvo su origen en el año 1997. Desde entonces, Amigos del Libro se ha esforzado en dar a conocer y reconocer la labor de las bibliotecas, sus servicios, sus recursos profesionales y agradecer y reconocer la labor de los bibliotecarios y las bibliotecarias.

 A partir de este año se incorpora el lema "Aptas para todos los públicos", que estará presente en las todas actividades que se pongan en marcha. Además, la celebración del Día de las Bibliotecas tendrá un hilo conductor diferente cada año.



Para 2019 se decidió como tema para la celebración “la igualdad de género”, de acuerdo con el eje transversal del Plan Estratégico del CCB 2019-2023. Este año la celebración tendrá lugar en las bibliotecas de Gandía y contará con la participación de bibliotecarios, escritores, ilustradores, narradores de historias, editores, profesores, miembros de la asociación, responsables políticos y entidades que fomentan el uso de las bibliotecas.

El pregón de este año, que reproducimos a continuación, es obra de la escritora Gemma Pasqual, y el cartel ha sido realizado por el ilustrador Miguel Calatayud.


La sin cuento

No quería ser princesa, no quería ser liberada por el príncipe azul. Tampoco que el beso de un Príncipe la devolviera a la vida; ni que la salvara de la explotación infantil, no quería esconderse en la casa de los siete enanitos y ser su criada hasta que un príncipe la viniese a rescatar. No era capaz de renunciar a su voz por el amor de un muchacho; ni esperaba que San Jorge la salvara del dragón. Nobles princesas condenadas a dormir o al silencio, por orden de una madrastra, de un padre o de un hada buena.
Y se calzó sus zapatos rojos y huyó de su cuento, corrió y corrió buscando refugio, convirtiéndose en una sin cuento. Era una sin libro, una sin papeles, no la querían en ninguna parte.
En una cáscara de nuez navegó por el Mar de las Letras, y naufragó. Nadaba contracorriente, fuertes olas de frases la ahogaban, y cuando se dio por vencida y se abandonó a su suerte, de repente, la salvó la capitana Pippi Långstrump, una niña libre, generosa, que nunca se aburría, que se atrevía a cuestionar el razonamiento de los adultos. Acompañada por Matilda navegaban por el mar de las letras para rescatar a todos aquellos personajes que se aventuraban a cruzar el mar buscando un cuento mejor. Heroínas con fuerte sentido de la justicia y del deber de proteger a los más débiles.
Finalmente, después de muchas tribulaciones llegaron a puerto seguro, el Puerto de la Biblioteca, el Paraíso del que le había hablado Borges. Un lugar lleno de tesoros hundidos, como le había dicho Virginia Woolf; una nave espacial que la llevaría a los puntos más lejanos del universo; una máquina del tiempo que la transportaría al pasado lejano y al lejano futuro; una salida a una vida mejor, más feliz y más útil, como le explicó Isaac Asimov. Un lugar donde no necesitaba ser princesa para ser la protagonista de todos los cuentos.
Larga vida a las bibliotecas, refugio de todos, también de los sin cuento, de los sin libro, de los sin papeles, de las niñas que no quieren ser princesas y de los niños que no quieren ser héroes. Larga vida a los bibliotecarios y bibliotecarias, guardianes del Paraíso, de máquinas del tiempo y de grandes tesoros como son los libros.

(Texto: Gemma Pasqual. Cartel: Miguel Calatayud)

jueves, 25 de octubre de 2018

24 de octubre Día de la Biblioteca : “El día de la luz”

Desde 1997, cada 24 de ocubre se celebra en nuestro país el Día de la BibliotecaEnlace externo, se abre en ventana nueva,a iniciativa de la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, con la colaboración del Ministerio de Cultura y Deporte.
Con esta conmemoración se quiere concienciar a nuestra sociedad de la importancia de la lectura, especialmente entre los niños y jóvenes, y reconocer, agradecer y potenciar la extraordinaria labor de los profesionales de las bibliotecas, destacando el papel de la biblioteca como un espacio público del conocimiento, libre y gratuito, que se hace aún más necesario dentro del nuevo entorno digital, además de trabajar y contribuir a reducir las desigualdades sociales.
Cada año un escritor y un ilustrador de reconocido prestigio se encargan de la redacción del pregón y el diseño del cartel que la Asociación difunde entre todas las bibliotecas de España, asociados e interesados.

El pregón de este año, titulado ‘El Día de la Luz’, es obra del escritor Gonzalo Moure Trenor (Premio Cervantes Chico 2017) y el cartel ha sido realizado por el ilustrador Alfonso Zapico (Premio Nacional de Cómic 2012).

El Día de la Luz

Vengo del desierto del Sáhara, de inaugurar una biblioteca. Está en Dajla, el más alejado, el más olvidado de los cinco campamentos de refugiados saharauis. Es la cuarta biblioteca que construimos, y es preciosa. En el centro hemos plantado árboles, para que los niños y los jóvenes del Sáhara puedan experimentar el gozo de sentarse a su sombra a leer un libro. No queremos que esa biblioteca sea ningún “templo de silencio”, sino más bien un espacio para del sonido, para el ruido. Una biblioteca que ya es el lugar más hermoso del campamento. Un espacio para desear ir a buscar lectura, pero también amistad, sueños compartidos. Incluso amor. Un lugar en el que enamorarse mirando unos ojos por encima de un libro. Porque al fin y al cabo, la biblioteca es el lugar en el que se descubre al otro, de papel o de carne.
En una película inolvidable, la mejor película de ciencia ficción de la historia, 2001, una odisea del espacio, aparece un monolito cada vez que el hombre se dispone a dar un salto cualitativo. Kubrick, su director, debería haber puesto un libro en su lugar. Porque han sido los libros los que han marcado el ritmo de los cambios del ser humano. Porque el libro es el laboratorio del hombre, el lugar en el que se experimenta con emociones, descubrimientos, utopías, apuestas. Somos lo que somos porque hemos pensado y escrito sobre cómo ser y sobre cómo no ser. Y seremos lo que pensemos, lo que piensen y escriban las próximas generaciones.
Así que una biblioteca no es solo un lugar en el que invitar a leer, sino también, o por eso, un lugar en el que invitar a escribir. Las bibliotecas del siglo XXI son, pueden ser, tienen que ser el semillero de nuevas novelas, nuevos monolitos, mojones de nuestro futuro. Si el siglo XX fue sin duda el siglo de la lectura, el siglo XXI puede llegar a ser el siglo de la escritura, ya lo está siendo.
Por todo eso construimos bibliotecas en los campamentos del desierto. Porque no son solo para los saharauis. Las paga nuestra sociedad civil, mediante socios adultos, y mediante actividades solidarias en colegios, institutos y bibliotecas. Y los alumnos y lectores que las sufragan se hacen conscientes de lo extraordinario que es tener una biblioteca, aprenden a valorar la suya, a defenderla. Cada biblioteca del desierto tiene detrás a miles de niños, jóvenes y adultos que la han hecho posible con su pequeño esfuerzo. Sumando. Cada lector saharaui tiene a su lado a miles de lectores, más conscientes de la importancia de una biblioteca, porque con su trabajo se ha construido una, en un clima y un lugar tan hostil.
Piensa en tu biblioteca. Hubo un día en el que esa biblioteca no existía. Alguien la soñó, luchó por ella, la llenó de libros y también de sueños. Hazte del equipo de ese alguien que la hizo posible, lucha por un mundo en el que no haya un ser humano que no tenga cerca una biblioteca, o un amoroso bibliobús. Que no haya un solo niño, joven o adulto, que no roce la mano de una bibliotecaria que le aconseje, que le oriente en el laberinto. Que es lo mismo que decir que no haya un solo ser humano conectado a lo que fue, lo que es y lo que será.
En tu mano hay millones de manos, estrechando la tuya, acompañándote en el camino. Tiernas o callosas, pequeñas o grandes. En el libro que te espera en la mesilla de noche o junto al sofá, hay millones de libros. Ingenuos o complejos, humildes o lujosos. Pero todo preciosos. Conectados todos por un invisible hilo de plata que une mano con mano, estantería con estantería, un hilo inacabable y luminoso. Inacabable, y así sea. Hoy es el Día de la Biblioteca, que es lo mismo que decir El día de la Luz.
Feliz día, feliz siglo.

jueves, 19 de octubre de 2017

24 de octubre, Día de la Biblioteca


El 24 de octubre es el Día de la BibliotecaEnlace externo, se abre en ventana nueva  que en nuestro país se celebra desde 1997, ya hace veinte años, impulsado por la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, con la colaboración del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
La propuesta de esta conmemoración surgió en recuerdo del incendio de la Biblioteca de Sarajevo en 1992 durante el conflicto de los Balcanes, para trasladar a la opinión pública la importancia de la biblioteca como lugar de encuentro de los lectores de todas las edades con la cultura, la importancia de los libros para la memoria colectiva y como un instrumento de mejora de la formación y la convivencia humana.
Con la celebración de este día se quiere concienciar a nuestra sociedad de la importancia de la lectura, especialmente entre los niños y jóvenes, y agradecer y potenciar la extraordinaria labor de los profesionales de las bibliotecas, difundiendo la existencia de un servicio público de proximidad e inclusivo que contribuye eficazmente a facilitar una vía de acceso al conocimiento a todos los ciudadanos. Se busca, por tanto, destacar el papel de la biblioteca como un espacio público del conocimiento, libre y gratuito, que se hace aún más necesario dentro del nuevo entorno digital, además de trabajar y contribuir a reducir las desigualdades sociales.
Cada año un escritor y un ilustrador de reconocido prestigio se encargan de la redacción del pregónEnlace externo, se abre en ventana nueva  y el diseño del cartel que se difunde entre todas las bibliotecas de España, asociados e interesados. 
Para el cartel de este año se ha contado con Alejandro Palomas, ganador del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2016 por Un hijo, y con el ilustrador Manuel Marsol, ganador del Premio Internacional de Ilustración Feria de Bolonia-Fundación SM.
La biblioteca es un espacio abierto y vivo que sirve de intercambio en la comunidad, donde los ciudadanos pueden acudir para satisfacer no sólo necesidades de conocimiento y formación sino también de ocio, de integración y de diversidad cultural compartida y creativa. Precisamente por esto último es muy interesante la puesta a disposición de los usuarios de espacios para la creación donde puedan dar rienda suelta a sus necesidades creativas e imaginativas. Además, ahora nos encontramos en un momento en el cual deben convivir tanto lo físico y lo digital, y el bibliotecario es el auténtico motor de la biblioteca, el que dinamiza y pone en marcha a la biblioteca y actúa como conector entre las necesidades de los usuarios y los servicios que ofrece.
Este año El Observatorio de la Lectura y el Libro, a través de sus cuentas en TwitterEnlace externo, se abre en ventana nueva e InstagramEnlace externo, se abre en ventana nueva (@observalibro), ha puesto marcha la campaña #EstoyenlaBiblio con la que invita a los usuarios, y por supuesto a todos los bibliotecarios, a enviar fotografías de ellos mismos y/o de otras personas tomadas en alguna biblioteca. Pueden ser imágenes hechas fuera o dentro del edificio, realizando alguna actividad, mirando las obras de las estanterías, tomando en préstamo algún material, leyendo en la sala de lectura, consultando la web de una biblioteca, visitando virtualmente alguna biblioteca digital...


La campaña estará activa desde el 17 hasta el 24 de octubre, Día de la Biblioteca. Para participar solo habrá que mandar un mensaje con el hashtag #EstoyenlaBiblio a @observalibro en Twitter o Instagram, mencionando el nombre y la localidad de la biblioteca que aparece en la fotografía.Entre todos los participantes, el Observatorio seleccionará las 10 fotos que más le gusten, y entre ellas se hará el sorteo del que saldrán 3 ganadores que se llevarán un lote de libros cada uno. Los ganadores se anunciarán a través de las redes sociales del Observatorio el próximo 27 de octubre.


lunes, 24 de octubre de 2016

Día de la Biblioteca

Desde de 1997, cada 24 de octubre se conmemora el Día de la Biblioteca, una iniciativa de la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, con el apoyo del Ministerio de Cultura, en recuerdo de la destrucción de la Biblioteca de Sarajevo incendiada el 1992 durante la Guerra de los Balcanes.
 Esta conmemoración nació para trasladar a la opinión pública la importancia de la biblioteca como lugar de encuentro de los lectores de todas las edades con la cultura, y como un instrumento de mejora de la formación y la convivencia humana.
Cada año se encarga a un escritor y a un ilustrador, ambos de reconocido prestigio, la redacción del pregón y el diseño del cartel que se difunde entre todas las bibliotecas de España, asociados e interesados. Este año las elegidas han sido dos mujeres: Ledicia Costas, última ganadora del Premio Nacional (Escarlatina, a cociñeira defunta) y del Premio Lazarillo (Jules Verne e a vida secreta das mulleres planta), y la ilustradora Elena Odriozola, también galardonada con el Premio Nacional de Ilustración en 2015.



Este es el texto del pregón:
Una luciérnaga es una isla perdida en la noche más densa. Cien luciérnagas, una constelación misteriosa que marca el rumbo hacia otros universos. Así, con esa estrategia de luz, se organizan los libros que moran en las bibliotecas. Son caricias fosforescentes que incendian los sueños y recomponen los corazones grises hasta hacerlos recobrar su color rojo brillante. Cualquier individuo que padezca el síndrome del corazón gris, debería ponerse en manos de un experto y visitar una biblioteca.
Para escribir un libro, además de hacer malabarismos con las palabras hay que ser una desvergonzada o un loco. Un atrevido, una excéntrica descontrolada. Llevar un calcetín de lunares, otro de rayas y los pelos de punta. Una cresta como las que lucen las cacatúas sería un peinado muy interesante para un escritor. Solo las mentes más disparatadas son aptas para escribir libros. Pero para custodiarlas no es suficiente con tener un desajuste en los cables cerebrales. Es indispensable ser de fuera. Un extraterrestre. Las bibliotecas albergan seres con antenas giratorias, cerebros millométricos que memorizan títulos rebuscados, rimbombantes, campanudos. Las personas que custodian libros siempre me han parecido criaturas singulares. Están dotadas de extremidades retráctiles que estiran y estiran hasta alcanzar aquel volumen al que parecía imposible acceder. A continuación, como si nada, se recomponen y todo vuelve a su posición natural. Parecen seres humanos, pero a poco que les observes percibirás que no son de aquí. Una de las cosas que más me fascina de los bibliotecarios es su cerebro. ¡Me parecen tan listos! Los libros fabrican pensamientos. Pasar tantas horas dentro de una factoría de ideas es bueno para tener un corazón rojo y brillante y una cabeza repleta de planes fantásticos.
Alguien me han contado que el 24 de octubre es el Día de la Biblioteca. Sería genial organizar una fiesta con confeti y pompas de jabón. Celebrarla por todo lo alto. Me encantaría vestirme para tal ocasión como el personaje de algún libro, sentarme en la mesa de una biblioteca de la ciudad donde vivo y esperar a que fueran a visitarme. En las bibliotecas puedes ser quien tú quieras. Desde Mary Poppins hasta Matilda, Atreyu, Drácula o incluso Pippilotta Viktualia Rullgardina Krusmynta Efraimsdotter Långstrump. Puedes ponerte botas de pelo, plumas, zancos y sombreros. ¡Sombreros! ¡Eso es! Imagino a una pequeña lectora acercándose a mí discretamente, atraída por los colores y formas de mi sombrero:
—Sombrerera loca, ¡qué fiesta más maravillosa! ¿Sería tan amable de servirme una taza de té?
Yo se la serviría con mucho gusto, poniendo cara de mujer refinada, y luego ambas haríamos ruido al tragar. Sonaría algo parecido a glup glup glup. Y antes de que nos diese tiempo de romper a reír de forma desenfrenada, aparecería el bibliotecario, como surgido de la nada, que para eso poseen la facultad de materializarse delante de ti en el momento más inoportuno, y nos advertiría de que las bibliotecas no son merenderos. Hay que reconocer que son únicos custodiando tesoros. Extraterrestres con el corazón rojo y brillante. Qué cosa tan extraordinaria. ¡Feliz Día de la Biblioteca!
Texto: Ledicia Costas / Ilustración: Elena Odriozola.

 ¡ Te esperamos en Nuestra Biblioteca WALLADA !



miércoles, 21 de octubre de 2015

Día de la Biblioteca

Desde 1997, cada 24 de octubre se conmemora el Día de la Biblioteca. La propuesta surge de la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, apoyada por el Ministerio de Cultura, en recuerdo de la destrucción de la Biblioteca de Sarajevo, incendiada el 1992 durante el conflicto balcánico.

La iniciativa nació para trasladar a la opinión pública la importancia de la biblioteca como lugar de encuentro de los lectores de todas las edades con la cultura, y como un instrumento de mejora de la formación y la convivencia humana.


 Cada año se encarga a un escritor y a un ilustrador, ambos de reconocido prestigio, la redacción del pregón y el diseño del cartel que se difunde entre todas las bibliotecas de España, asociados e interesados. Este año los seleccionados han sido el escritor Diego Arboleda (que ganó el Premio Nacional de Literatura Infantil en 2014 con el estupendo libro Prohibido leer a Lewis Carroll), y la ilustradora Leticia Ruifernández.


Este es el texto del pregón:

Con motivo del Día de la Biblioteca, quiero compartir con vosotros un secreto: el Conejo Blanco casi siempre tiene prisa. 

Quizá algunos penséis que esto no tiene mucho que ver con las bibliotecas y que, además, como secreto, deja bastante que desear.  

Alicia en el País de las Maravillas se publicó hace 150 años, y desde entonces los lectores de todo el mundo han sabido que el conejo llega tarde, demasiado tarde, y por tanto tiene prisa. 

Reconoceréis, eso sí, que no es un conejo cualquiera. Que sepamos, este es el único conejo que usa chaleco y reloj de bolsillo, lo cual plantea una incógnita: si tiene reloj, ¿por qué siempre llega tarde? ¿Quién es culpable de la tardanza? ¿El conejo o su reloj? Los expertos no se han puesto de acuerdo sobre este punto, que ha provocado graves discusiones entre veterinarios y relojeros. Y si se alude al chaleco, es aún peor. Solo hay una cosa más peligrosa que una discusión entre un veterinario y un relojero, y es una discusión entre un veterinario, un relojero y un sastre. Es mencionar el asunto y se desenvainan todo tipo de agujas (hipodérmicas, de coser y de reloj).

Así que mejor volvamos al secreto. El Conejo Blanco casi siempre tiene prisa. Corre porque tiene miedo de que la Duquesa y, sobre todo, la Reina de Corazones ordenen que le corten la cabeza. Pero vosotros, que aún conserváis la vuestra, concentraos en ese casi. Es la clave, el secreto mejor guardado del País de las Maravillas. 

Casi siempre. ¿Cuándo no tiene prisa el Conejo Blanco? Solo cuando visita un pequeño edificio escondido tras los árboles del bosque: la biblioteca.

El conejo se toma su tiempo para curiosear entre las abarrotadas estanterías. Tiene un libro en mente pero, cuando se acerca a cogerlo, no puede evitar fijarse en el tomo que lo precede, y en el de más allá (y, como ya sabéis, en una biblioteca, el libro de más allá es al mismo tiempo el libro de más acá de otro libro que está a su lado…). Demasiadas opciones. Lleva tiempo elegir un libro. El conejo sabe que se encuentra en el hogar de la lectura, y la lectura es un placer que se disfruta sin prisa. 



 Aunque nadie haya mencionado antes esta biblioteca secreta, no lo dudéis, hay una en ese extraño mundo que visitó Alicia. No puede ser de otra forma. Pues a pesar de contar con el Sombrerero Loco, el Gato de Cheshire y la Oruga Azul, a pesar de todos los animales fantásticos y las extraordinarias cosas que allí suceden, todo eso no es suficiente para ganarse el nombre que ese mundo tiene.

 Un lugar nunca podría llamarse País de las Maravillas si entre sus maravillas no se contara una biblioteca.
Diego Arboleda

Aquí puedes ver  una selección de las bibliotecas más bellas del mundo