miércoles, 30 de noviembre de 2022

Fernán Caballero, autora del año 2022

La Consejería de Turismo, Cultura y Deporte, a través de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, rinde homenaje como Autora del Año 2022 a la escritora Cecilia Böhl de Faber (Morges, Suiza, 1796-Sevilla, 1877), más conocida por el seudónimo masculino de Fernán Caballero, quien representa “un eje clave de la historia literaria española del siglo XIX”, según la valoración unánime de la comisión asesora del CAL, encargada de la designación.



 Cecilia Böhl de Faber (Morges, Suiza 1796- Sevilla, 1877). Escritora que firmaba su obra con el pseudónimo de Fernán Caballero. Fue hija del hispanófilo alemán Juan Nicolás Böhl de Faber.

Su padre la educó en el catolicismo. A los diecinueve años se casó con un joven capitán de infantería que murió al año siguiente en Puerto Rico. En 1822 se casó en segundas nupcias con el marqués de Arco Hermoso, y con él vivió en sus casas de Sevilla y el campo, de donde sacó material para sus novelas y sus cuadros rurales y de costumbres. Después de la muerte del marqués, Cecilia casó, por tercera y última vez, con Antonio Arrom de Ayala. Fue a causa de su precaria situación económica que consideró la publicación de sus obras. La Gaviota se publicó por entregas en El Heraldo en 1849. De inmediato esta novela escrita originalmente en francés, fue considerada como digna de Walter Scott. La escribió como reacción contra los folletines sensacionalistas que eran muy populares en los periódicos; además, daba una visión muy real de cómo se comportaban y hablaban los españoles de la época. 


La obra trata del matrimonio fracasado del doctor Stein con la hija de un pescador, a quien llaman «la Gaviota». La mujer se enamora de un torero y abandona a su marido para convertirse en cantante profesional. El doctor Stein sale para los Estados Unidos y «la Gaviota» regresa finalmente al hogar; perdida la voz, sólo le queda casarse con el barbero. Las escenas de la vida andaluza, que son la verdadera razón de ser de la novela, son absolutamente convincentes, pero evidentemente, no reflejan la vida española, ya que la autora seleccionó lo que consideró más pintoresco.

Su novela siguiente fue Clemencia, en la que una mujer desdichada en su matrimonio acepta esa carga con resignación; Cuadros de costumbres populares andaluces (1852); La Farisea (1853); Lágrimas, novela de costumbres contemporáneas (1853); y La familia de Alvareda, novela original de costumbres populares (1856), escrita en alemán treinta años antes de su publicación en España. Otras obras suyas son Una en otra, Callar en vida y perdonar en muerte y Con mal o con bien a los tuyos te ten (todas de 1856); Un servilón y un liberalito, o tres almas de Dios (1857); Relaciones (1857) y el cuadro de costumbres breve Deudas pagadas (1860).

El papel de Cecilia Böhl de Faber en la narrativa hispánica es clave. Ha sido considerada como la impulsora de la renovación de la novela española, que durante los siglos XVIII y primera del XIX había perdido el brillo que tuvo en la Edad de Oro.

La obra narrativa de Fernán Caballero se conecta con su vida de modo muy vigoroso. En sus ficciones defenderá las ideas tradicionales: sobre cualquier canon novelístico predominaba, para ella, el dogma antiliberal. Entendió su labor creativa como la de un investigador del folclore dedicado a rastrear costumbres llamadas a desaparecer por el empuje del progreso y de las ideas llegadas del exterior. Sus novelas presentan una serie de escenas hilvanadas por un hilo conductor de clara ascendencia romántica, regido por la ideología de la tradición; realidad poetizada por un fuerte deje idealista y deformada por el gusto moralizante y por las frecuentes digresiones de la autora. Aun así, la resonancia de sus novelas y su influencia fue considerable, especialmente entre escritores como Antonio Trueba o Luis Coloma. Galdós reconoció las aportaciones de Caballero al renacimiento del arte de novelar.

                                                                            Fuente: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

Para un mayor conocimiento de su obra se han presentado un cuaderno didáctico elaborado por Herminia Luque  y una antología coordinada por la profesora Marieta Cantos.



 

domingo, 6 de noviembre de 2022

Mil años de "El collar de la paloma"

 

En este 2022, El collar de la paloma ha cumplido un milenio. Para la mayoría de los «clásicos», este es un periodo más que suficiente para crear una brecha cultural insalvable, aquello que los convierte en textos con los que difícilmente podemos sentirnos identificados. Pero la obra del andalusí Ibn Hazm no es sólo es un tratado sobre el amor y los amantes —como lo subtituló Emilio García Gómez en su universal traducción—, sino también una extraordinaria antología poética y un fascinante anecdotario que no deja de sorprender. 

Según el propio Ibn Hazm relata en el prólogo, durante su estancia en Xátiva, recibió la visita de un buen amigo de la infancia, con quien solía compartir tanto lo dulce como lo amargo, lo secreto como lo público y que sentía un verdadero afecto hacia él. Habría sido este un encuentro emotivo en el que ambos tuvieron tiempo de compartir recuerdos y debatir sobre la difícil situación que atravesaba el país de al-Ándalus, y que culminaría con una petición que el agradecido poeta no pudo rechazar: componer una obra en la que retratase el amor, sus aspectos, causas y accidentes y cuanto en él o por él acaece. A pesar de considerar este un asunto liviano que en otras circunstancias no habría abordado de forma tan exhaustiva, Ibn Hazm se apresuró a satisfacer el deseo de su amigo, y en poco tiempo culminó una obra que acabaría convirtiéndose en la «joya de la literatura andalusí»
.
La petición de aquella antigua amistad no llegaba en un momento fácil en la vida de Ibn Hazm. El que había sido uno de los sabios más prometedores de la Córdoba bajo el dominio de los amiríes llevaba casi diez años exiliado, desplazándose por distintas localidades de la costa andalusí, acogiéndose a la cambiante hospitalidad que los dirigentes locales ofrecían a aquellos que, como él, guardaban un fuerte compromiso con la restauración de la estirpe Omeya. Y las noticias acerca de los desastres que acaecían sobre la ciudad en la que habían transcurrido los mejores años de su vida, no dejaban de llegar a sus oídos.



Abu Muhammad Alí ibn Hazm nació en Córdoba el año 994 en el seno de una familia privilegiada. Su padre, Ahmad, formó incluso parte del círculo de confianza del poderoso Almanzor. La educación que recibió, acorde a su estatus como miembro de la jassa, le aseguró un perfecto conocimiento de las ciencias y el Corán, y le facilitó el dominio de la métrica en la poesía. Y, como casi cualquier otro miembro de la «aristocracia» cordobesa, defendía la pureza de su linaje árabe, asegurando que Persia era la cuna de su familia, a pesar de que, como bien nos recuerda el célebre cronista Ibn Hayyan —coetáneo de Ibn Hazm— su linaje provenía de una localidad de la actual Huelva y su abuelo fue el primero de los suyos que se convirtió́ al islam.
El estallido de la guerra civil en 1009, el fallecimiento de su padre en 1012 y su forzada salida de Córdoba habrían arrebatado bruscamente cuanta felicidad experimentó durante su infancia y juventud, algo que tendría una honda impronta en «el collar». No es difícil percibir la añoranza que destilan sus páginas llenas de recuerdos. El profundo análisis de los fundamentos, características y desventuras del amor que Ibn Hazm expone se encuentra ilustrado con numerosos ejemplos que suelen tener como protagonistas a los personajes más influyentes de una Córdoba en la cúspide de su esplendor, como aquel promotor de obras públicas que disfrutaba con el masoquismo, aquel otro hombre el colmo de lo feo que conseguía enamorar a sus esclavas gracias a su extraordinario rendimiento sexual, o incluso el gran poeta al-Ramadí, quien se enamoró a simple vista de una muchacha a la que jamás volvió a ver pero que se apoderó de las entretelas de su corazón.

Todas estas anécdotas (y otras tantas) suelen ser además situadas por el autor en emplazamientos concretos, lo que resulta en una fuente de incalculable valor para historiadores y, especialmente, arqueólogos, que década tras década continúan recurriendo a las páginas del «collar» en busca de información que pueda dotar de contexto a sus hallazgos. Gracias a las indicaciones de Ibn Hazm, se conoce el camino que se había de recorrer para llegar al célebre palacio de al-Rusafa, la cercanía del palacio de al-Zahira a su propia vivienda del arrabal de al-Mughira (en el actual barrio de San Lorenzo) o la disposición del gran cementerio del Arrabal, además de los nombres y localización aproximada de algunas mezquitas «de barrio».

Pero, ¿Cómo ha llegado «el collar» hasta nuestros días? 



No se conocen referencias directas a la repercusión de la propia obra en un Al Ándalus cuyos territorios pugnaban también por convertirse en el referente cultural, y en los que Ibn Hazm fue recibido con agrado o castigado y expulsado, según la inclinación del gobernante de turno. Pero sí abundan las citas de cronistas posteriores a esta risala, por lo que puede intuirse que no pocas copias pasaron por manos de sabios y estudiosos durante los siglos posteriores y más allá de las fronteras de Al Ándalus.

En 1645, el orientalista Levinus Warner, fue enviado como cónsul neerlandés al Estambul otomano. Amante de la literatura árabe y aprovechando la permisividad de las autoridades locales, dedicó sus veinte años de estancia en Turquía a recopilar toda suerte de manuscritos de bibliotecas, colecciones particulares y pergamineros, hasta superar el millar. Tras su muerte, acaecida en 1665, la vasta colección sería donada a la Universidad de Leiden según su última voluntad. Entre los innumerables legajos, había un pequeño manuscrito fechado en 1338, y titulado Tawq al-hamama wa-zill al-gamama (El collar de la paloma y la sombra de la nube).

Conviene aclarar que apenas se conservan manuscritos redactados en vida de sus autores, y mucho menos de su puño y letra. La mayoría de las obras andalusíes conocidas en nuestros días resultaron del esfuerzo de esmerados y anónimos copistas que, a través de los siglos, permitieron que su contenido no sólo se difundiera, sino que también sobreviviera al deterioro, a las guerras, al saqueo, al fuego o incluso al olvido. Pero esta continua replicación cuenta con una desventaja, y es que muchos de los copistas «editaron» (inconsciente o intencionadamente) los textos originales, omitiendo partes e insertando erratas. Así, sabemos por las fuentes documentales, que El collar de la paloma y la sombra de la nubetal como fue concebida por Ibn Hazm, contaba con trescientas páginas, frente a las ciento cuarenta del manuscrito de la Universidad de Leiden. Por si hubiera lugar a dudas, el propio copista del siglo XIV aclara en una de las anotaciones que él mismo ha resumido el texto que habría tomado de referencia.
Aún habrían de transcurrir casi dos siglos para que un joven estudiante de doctorado llamado Reinhart Pieter Anne Dozy se topara en los fondos de su universidad —Leiden— con la obra de Ibn Hazm, de la que acabaría realizando la primera traducción. Dozy se convertiría en uno de los arabistas más célebres de y en el primer gran referente en el estudio de la historia de Al Ándalus.


La belleza única y el nítido recuerdo que evocan las páginas de El collar de la paloma hace que este sea un libro «vivo» en el sentido más amplio de la palabra. Y es casi cosa de los genios que, mil años después, podamos seguir disfrutándolo pues, como asegura el propio Ibn Hazm en su prólogo, "milagro es que un ánimo como el mío haya siquiera podido acordarse de algo, conservar alguna huella y evocar el pasado, después de lo ocurrido y de lo que me cayó encima".

                                                                                                                 (Fuente: Almuzara)

miércoles, 19 de octubre de 2022

XVI CONCURSO DE LITERATURA HIPERBREVE ILUSTRADA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

  Los Centros del Profesorado de la provincia de Córdoba en colaboración con Instituto Andaluz de la Mujer, el Gabinete Provincial de Asesoramiento sobre Convivencia Escolar e Igualdad de la Delegación Territorial de Educación, Cultura y Deporte en Córdoba, la Unidad de Violencia sobre las Mujeres de la Subdelegación del Gobierno en Córdoba y La Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres convocan el XVI Concurso de Literatura Hiperbreve Ilustrada contra la Violencia de Género.


La violencia de género es la mayor lacra de las sociedades democráticas. Las múltiples violencias que se ejercen contra las mujeres son visibles, pero la tolerancia social impide ponerles freno: prostitución, trata, acoso sexual y por razón de sexo, maternidad subrogada, brecha salarial, agresión sexual fuera y dentro de las relaciones de pareja, golpes, destrucción moral, humillaciones, torturas…. todo en un marco de violencia simbólica que permite su legitimación. Y de todas ellas, la violencia vicaria es la más cruel y despiadada porque causa un daño irreparable y destruye, no solo a la mujer, sino también a sus seres queridos. 

La idea es que el alumnado reivindique o denuncie las sinrazones de lo cotidiano a través sus poemas visuales o sus relatos.  Pretendemos que nuestro alumnado sea consciente de que la violencia de género no es un acontecimiento casual, ni un suceso puntual, sino un problema social que ocurre en todas las culturas y en todas las clases sociales.

Estas son las bases para participar:

La entrega de los trabajos se realizará en formato digital a través del formulario que puedes abrir en el siguiente enlace y se acompañarán de una grabación de vídeo (40 segundos como máximo) donde el autor o autora de la obra realice una lectura y/o presentación de la misma.

Fecha limite de entrega 3 de noviembre en el Departamento de Lengua.

Los textos: Haiku y Microrrelato  deberán acompañarse de una ILUSTRACIÓN ORIGINAL relacionada con el contenido del concurso. 

IMPORTANTE: Los trabajos serán originales e inéditos.

El Haiku deberá incluir, al menos, una palabra de las siguientes: TIEMPO, SAVIA, PAISAJE, ALMA, RECUERDO.

El Microrrelato o Ilustración incluirá una o varias de las palabras mencionadas en la base anterior.

¿Cuáles son los premios?

 En cada etapa educativa se entregarán tres premios, más el número de trabajos finalistas que el jurado estime oportuno.
 Los premios consistirán en la lectura del poema o relato en el Pleno del Ayuntamiento con motivo del 25 de noviembre (está por confirmar), además de un diploma y material escolar por valor de:

 1º PREMIO: 40 €
 2º PREMIO: 30 €
 3º PREMIO: 20 €

PREMIOS ESPECIALES: Se entregarán premios especiales consistentes en material didáctico propuestos por: 

- Premio propuesto por el Gabinete Provincial de Asesoramiento sobre Convivencia Escolar e Igualdad de la Delegación Territorial de Educación, Cultura y Deporte en Córdoba. 

- Premio especial del Instituto Andaluz de la Mujer. 

- Premio propuesto por la Unidad de Violencia sobre las Mujeres de la Subdelegación del Gobierno en Córdoba

-La Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres invitará al alumnado premiado a asistir, acompañado de su familia, a la lectura de sus trabajos en el PLENO DEL AYUNTAMIENTO DE CÓRDOBA con motivo del 25N (llevarán preparado el trabajo para la lectura del mismo). Se confirmará hora y fecha.




jueves, 23 de junio de 2022

Te deseo


Las vacaciones ya están aquí...

Toca disfrutar del verano y de las pequeñas cosas y las grandes personas, eso que siempre tenemos más cerca de lo que parece: mirar las estrellas, nadar, disfrutar de la música, pasear, reír, bailar, cantar, jugar al fútbol, al baloncesto, a las cartas, leer por gusto, para viajar a otros lugares, para vivir  otras vidas, para soñar...

Llega la hora de las despedidas, de decir ¡Adiós!; para alguno de vosotros, ¡Hasta el próximo curso!; para otros, ¡Hasta siempre! porque habéis finalizado vuestra etapa educativa.

Yo también quiero despedirme y cuando nos despedimos siempre lo hacemos deseando lo mejor.... 

Os dejo un poema que se titula TE DESEO, atribuido por las redes al poeta romántico francés Víctor Hugo  aunque parece ser que el autor original es el poeta portugués   Sergio Jockymann.







Sea cual sea la autoría del poema os dejo mis mejores deseos

Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro

Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un gato,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
te sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.
………………………………………………………………….

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.




martes, 14 de junio de 2022

Lapbooking. «Caperucita en Manhattan» de Carmen Martín Gaite

 

¿Qué son los lapbooks?

La palabra lapbook viene del inglés y traducida literalmente sería «libro regazo» o «libro con faldas».
Un lapbook es un libro de cartulina que se utiliza para presentar la información acerca de un tema.
Dentro de un lapbook ponemos solapas, ventanitas, fotos enganchadas, pequeños libros, sobres que contienen información y todo tipo de elementos para exponer un tema en concreto.

Aquí os dejo los realizados por los alumnos y alumnas de 2º ESO sobre el Libro de Lectura Caperucita en Manhattan de Carmen Martín Gaite.




PINCHA AQUÍ LAPBOOK





miércoles, 8 de junio de 2022

10 supersticiones curiosas sobre el teatro

El mundo de la escena es de natural supersticioso. Hay intérpretes con manías personales muy diferentes -desde quien se santigua antes de pisar la escena hasta quien necesita lavarse los dientes varias veces durante la función-, pero hay una serie de supersticiones y creencias comunes en el mundo de la escena (aunque puedan variar según el lugar y la cultura).

1. El amarillo, color proscrito


La primera de nuestras supersticiones del teatro está relacionada con los colores. Es bien conocido que el amarillo no es el color más indicado para una obra de teatro. Todo lo contrario, este color está proscrito sobre el escenario e incluso tampoco está bien visto por los actores más supersticiosos el hecho de que lo lleve alguien del público.

Pero la mala suerte que se imputa a este color no es casual. El origen se remonta a febrero de 1673, cuando el dramaturgo francés Jean-Baptiste Poquelín, más conocido como Molière, estrenó la obra El enfermo imaginario vistiendo de amarillo. Cuando estaba a mitad de su representación se sintió mal y, poco después, murió en su casa.

Desde entonces se asocia la idea de mala suerte al amarillo hasta tal punto que Óscar Wilde no pudo estrenar su obra Salomé en Gran Bretaña hasta varias décadas tras su publicación. ¿La razón? El autor había planteado una escenografía en unos “terroríficos” tonos amarillos.

Más difícil lo tienen los italianos para elegir vestuario porque, además del amarillo, el color púrpura o morado tampoco tiene muchos adeptos entre los profesionales de la escena.
En este caso, el detonante es que en la Edad Media, durante la Cuaresma, estaban prohibidos los espectáculos y representaciones teatrales, así que en señal de protesta los actores suelen negarse a vestir de este color, ya que era el que usaban los sacerdotes por entonces.

De hecho, aún en la actualidad, hay artistas, como Luciano Pavarotti, que se han negado a actuar en el Teatro Regio de Turín, ya que el techo de la sala es de color. El decorador no estuvo muy acertado.

2. Nada de desear suerte

Si quieres quedar bien con los artistas, te aconsejamos un “Rómpete una pierna” o “Mucha mierda”.

En el siglo XIX, los actores no tenían unos sueldos muy boyantes, así que gran parte de sus ingresos procedían de las monedas que el público les arrojaba tras la función, según el grado de satisfacción con la obra. Como los actores tenían que agacharse a recoger el dinero y doblar la rodilla, nació la expresión “Rómpete una pierna”.

El nacimiento de la expresión “Mucha mierda” es parecido. Hace alusión a los excrementos que dejaban los coches de caballos en los que llegaba el público a una representación. Así, cuantas más deposiciones había en la puerta del teatro, más éxito tenía la obra.

3. No se silba

Sobre el escenario se habla, se canta o se tararea, pero nunca se silba. ¡Pueden llegar a despedirte! ¿Por qué?

Ahora hay innovaciones técnicas que facilitan la comunicación entre actores y equipo técnico, pero cuando la voz era el único modo de hacerse entender, los directores y operarios usaban silbidos codificados para trasladar las órdenes.

¡Imagínate que alguien se pone a silbar en escena! La obra puede ser un desastre: telones cayendo en mitad del pasaje, luces que se apagan o se encienden sin sentido, músicos tocando a destiempo… De ahí que silbar en el teatro esté asociado a la mala suerte. Es una de las supersticiones del teatro que tienen un origen más lógico, por lo tanto.

4. Los claveles, para la feria


Es habitual que los actores y actrices reciban flores antes y después de las representaciones, pero si está en tus planes marcarte este detalle, ni se te ocurra incluir claveles en el ramo, por muy bonitos que te parezcan.

Y es que en el siglo XIX tenía una sutil forma de decirle a los artistas si seguían o no en el elenco. Si el teatro quería renovar la siguiente temporada con el intérprete al final de temporada, les enviaba rosas, mientras que si lo que querían era despedirlo y no contar más con sus servicios, el ramo era de claveles.

5. Rechazo a los espejos


Sabemos que los espejos son el foco de muchas supersticiones y su rotura equivale a siete años de mala suerte.

Sin embargo, en el teatro, su mal agüero va más allá. Según cuentas las supersticiones del teatro no hace falta que el espejo se haga añicos para dar mala suerte, ya que directamente están prohibidos en cualquier representación, aunque también existe una causa más pragmática para esta superstición.

Los directores evitan su uso para que no se produzcan problemas técnicos de iluminación o desorienten a los actores y al público debido a los reflejos. También se impide que más de un artista caiga en el narcisismo y pierda el hilo por estar más pendiente de su imagen.

6. Iluminación siempre


Si eres aficionado al teatro, puedes comprobar que sobre el escenario siempre queda alguna luz encendida, por muy tenue y recóndita que sea.

El motivo de que nunca reine la oscuridad absoluta son las numerosas historias sobre fantasmas que rodean al mundo de la escena.

Dejando un punto de luz sobre las tablas se alejan los espíritus, según la superstición.

7. Prohibido tejer lana


Nada de hacer bufandas o jerséis en los tiempos muertos. La tradición teatral tiene prohibido que los actores o actrices tejan lana en sus camerinos, ya que supone mala suerte para todo el elenco. Sin lugar a duda es una de las supersticiones del teatro más concretas ya que resulta difícil imaginarse que un actor vaya a ponerse a realizar esta actividad en el camerino… 

8. Animales proscritos


Por su semejanza con un ojo, las plumas del pavo real se consideran maléficas y causantes del mal de ojo no sólo en el teatro.

El supersticioso sector de la interpretación no podía dejar pasar la oportunidad de incorporar una nueva creencia y también tiene prohibido usar este elemento decorativo sobre el escenario, ya que, según la tradición, han sido el denominador común en muchos accidentes teatrales
.
Tampoco es habitual, salvo para aquellos profesionales que quieren tentar la suerte, decir la palabra “víbora” durante una representación. Si por motivos de guion, aparece este animal, los actores utilizan otros sinónimos para la víbora o la imitan con movimientos del cuerpo.

9. Dormir con el guion

Esta es una de las supersticiones del teatro que ha sobrepasado fronteras y ha llegado hasta otros aspectos de nuestras vidas. Muchos estudiantes también usan esta técnica, para ver si con un poco de suerte consiguen mejorar sus conocimientos de cara a los exámenes.

Se trata de dormir con el libreto, en el caso de los actores, bajo la almohada con la creencia de que así memorizarán antes y mejor su guion durante el periodo de ensayos.

10. Obras malditas


Un grupo de supersticiones del teatro muy habitual es el de las obras malditas. En el mundo de la escena hay varios títulos que suelen causar cierto recelo entre los artistas, pero sin duda la obra maldita por excelencia es Macbeth, a la que incluso se llama “la obra escocesa” o simplemente “la obra”, porque pronunciar su nombre trae mala suerte.

Y si por casualidad se te escapa un «Macbeth» sin querer, hay antídoto para el fatal hechizo: deberás salir de la habitación, cerrar la puerta, girar tres veces sobre ti mismo, escupir al suelo o decir alguna palabra malsonante y pedir permiso para volver a entrar.
El origen de su mala fama surgió el mismo día del estreno, en 1606, cuando el actor que hacía el papel de Lady Macbeth –ya que en esa época no podían actuar las mujeres- enfermó y murió de forma súbita.

Después, en su estreno de 1703 en Londres, Inglaterra fue abatida por una devastadora tormenta. La leyenda fue a más con los numerosos percances sufridos por todo los rincones del mundo durante su puesta en escena, como el protagonizado por Charlton Heston, que sufrió quemaduras en sus piernas.

Hay varias versiones sobre el porqué de la maldición de Macbeth. Una creencia apunta a que Shakespeare incluyó conjuros y maldiciones reales en el libreto; otra señala a un maleficio de las brujas en venganza de cómo eran reflejadas en la obra. También ayuda el hecho de que la obra contenga muchas escenas de lucha, facilitando los accidentes con las armas.


Pasamos de Gran Bretaña a España, porque la zarzuela La Tempestad, de Ruperto Chapí con guion de Miguel Ramón Carrión, también ha dejado un reguero de infortunios desde su estreno y, aunque fue un éxito de estreno en 1882, la desgracia siempre ha acompañado a esta obra, con grandes pérdidas de dinero y actores y directores que no vuelven a encontrar trabajo.

Y a ver quién es el valiente que quiere protagonizar la Leyenda del Beso, de Reveriano Soutullo y Juan Vert. En esta obra, una gitana lee la mano del joven protagonista en el acto II y, según las habladurías, la mala suerte acompaña al actor el resto de su vida, que suele ser corta. De hecho, en algunas funciones se elimina este pasaje por miedo a que se hagan realidad los peores presagios.


Teatro....lo tuyo es puro teatro!!

La palabra «teatro» procede del griego antiguo «θέατρον» (theátron) que quiere decir «lugar para contemplar» o «lugar para mirar». Es una «rama del arte escénico, relacionada con la actuación, que representa historias frente a una audiencia usando una combinación de discurso, gestos, escenografía, música, sonido y espectáculo».





Para saber dónde nació el teatro debemos remontarnos a los rituales mágicos que realizaban nuestros ancestros relacionados con la caza o la recolección. Cuando les fue añadida la música y la danza se convirtieron en ceremonias dramáticas en honor de los dioses y eran la expresión de la espiritualidad de aquellas comunidades.



El teatro  es un género literario muy especial, porque a diferencia de los otros dos (narrativa y lírica) no se escribe para ser leído, sino que generalmente son obras destinadas a su representación sobre el escenario. Por tanto, el texto teatral forma parte de algo más amplio, el espectáculo teatral, que es la puesta en escena de la obra por un grupo de personas (el autor teatral, el director, los actores, los decoradores, iluminadores, encargados de efectos de sonido, etc.) y en la que además interviene la escenografíaes decir, todos los elementos visuales (luces, gestos, decorados...) y sonoros (música, efectos sonoros...) que intervienen en la representación.

En cuanto a su estructura, si las novelas suelen aparecer divididas en capítulos, las obras teatrales se dividen en actos. Generalmente hay entre tres o cinco actos, y suelen corresponder con los tres grandes momentos en el desarrollo de una historia (planteamiento, nudo y desenlace). Cada acto suele dividirse en escenas, y se produce un cambio de escena cuando entra o sale un personaje del escenario.

Como consecuencia de todo esto, en la obra teatral encontramos varios tipos de texto:
  • El más abundante e importante, los diálogos entre los personajes, mediante los que se desarrolla la acción.
  • Monólogos: un personaje aparece hablando solo, sin interlocutores. Se trata de una convención que permite conocer sus pensamientos y sentimientos más íntimos, que no revela a otros personajes.
  • Acotaciones: son las indicaciones que deja el autor acerca de la escenografía (decorados, luces, efectos sonoros, interpretación de los actores...)

El teatro es un género que ha ido cambiando mucho  a lo largo de la historia, para adaptarse a las posibilidades técnicas de cada momento y a los gustos del público, pero ya en sus orígenes (la antigua Grecia, en el siglo V a.C.) se fijaron dos grandes subgéneros prácticamente opuestos: la tragedia y la comedia:
  • La tragedia es una obra que pretende conmover al público mostrando la imposibilidad de luchar contra el propio destino. Sus protagonistas son personajes elevados (dioses, nobles, héroes) que han de enfrentarse a algún conflicto en el que intervienen las grandes pasiones humanas (el amor, el honor, la ambición), que les viene dado por el destino o fuerzas sobrenaturales,  y que les llevará a un final desgraciado. Los personajes emplean un estilo elevado, o sea, culto.
  • La comedia pretende hacer reír al público. Por ello, presenta a personajes bajos con algún tipo de defecto (la cobardía, la vanidad, la mentira, la avaricia...) del que surgirá el conflicto, en el que suele intervernir siempre el enredo y las situaciones cómicas y disparatadas. El final es siempre feliz y el lenguaje coloquial , haciendo incluso chistes y juegos de palabras,  y apareciendo en boca de personajes poco cultos vulgarismos, tacos o confusiones idiomáticas.
Cuando nacen ambos géneros, en la Grecia clásica, estaban tajantemente separados (solo había tragedia pura y comedia pura; no se mezclaban cosas de ambas). Con el paso de los siglos, surgirá la tragicomedia o drama, obra con momentos serios pero en la que pueden mezclarse situaciones cómicas, personajes heroicos y cotidianos, y estilo elevado y coloquial, y que aunque trate un asunto elevado (como el amor, el honor, o el deber) puede tener final feliz.


La descripción más antigua de las partes de un teatro primitivo está escrita por Vitrubio en su libro V. 

Las tres partes principales eran: la sala, auditorio o cavea de los latinos; la orchestra y las edificaciones de la escena (literalmente en griego, tienda, o barroca, en latín scena).

Si pinchas AQUÍ aprenderás las partes del escenario teatral.



           
               
    
Si pinchas AQUÍ tienes la definición de todos los géneros teatrales





Vídeo de un corral de comedias que presenta:
a. Aspecto general.
b. Horarios de representación.
c. Restricciones legales en la representación.
d. Partes del teatro: la cazuela.
e. Partes del teatro: patio.
f. Oficios en el teatro: apretador.
g. Oficios en el teatro: los músicos.
h. El escenario y sus oficios.
i. Los palcos.
j. Las zonas de nobles.