En el año 2001 la Comisión Europea y el Consejo de Europa lanzaron conjuntamente la iniciativa del Año Europeo de las Lenguas, cuya celebración tuvo lugar entonces pero su huella se renueva cada año con el Día Europeo de las Lenguas, que tiene lugar en el calendario el día 26 de septiembre.
Los objetivos del Día Europeo de las Lenguas son los siguientes: subrayar la importancia de aprender lenguas, incrementar el conocimiento y la conciencia del valor de las lenguas y motivar el aprendizaje continuo de las lenguas a lo largo de toda la vida. Se trata así, al fin y al cabo, de celebrar la diversidad lingüística y cultural en Europa.
En nuestro centro se enseñan y se aprenden dos lenguas extranjeras (inglés y francés), dos lenguas clásicas (griego y latín) y, por supuesto, el castellano.Además realizamos actividades (intercambios, participación en programas educativos europeos, Erasmus+) que facilitan que nuestros alumnos adquieran destrezas en las diversas lenguas que se enseñan en el instituto y disfruten de la diversidad cultural y lingüística europea.
Estamos convencidos de que esta diversidad lingüística es una herramienta para lograr una mayor comprensión intercultural y un elemento clave en la rica herencia cultural de nuestro continente.
Si queréis saber más sobre el Día Europeo de las Lenguas, podéis pinchar en la página web del Consejo de Europa, donde además de información sobre este día, podéis encontrar juegos, eventos, autoevaluaciones de la competencia lingüística, quiz de lenguas, juego de lengua de signos…
“Todos deberíamos recibir una ovación al menos una vez en nuestra vida, porque todos vencemos al mundo.” – Auggie.
August tiene diez años, es fans de La guerra de las galaxias y nunca ha ido al colegio; su madre ha sido la que se ha encargado de su educación. Pero este año sus padres han decidido que debería empezar a relacionarse con otros niños. August no es un chico normal, al menos físicamente, pues tiene parte de la cara deformada, pero él se siente como uno más.
Aunque al principio reniega un poco a la hora de ir al colegio, finalmente accede y hace algunos amigos como Jack y Summer. Pero, como era de esperar, su integración en el colegio no es nada fácil, ya que algunos de sus compañeros se burlan de sus aspecto físico. Eso no hace que August tire la toalla, está acostumbrado a las caras de susto de la gente al ver su deforme rostro.
A lo largo del curso, August aprende una lección que hará que su forma de ver la vida cambie por completo. Consigue andar con la cabeza bien alta, sonreír aunque tenga un mal día y aceptarse a sí mismo. Da rienda suelta a su sentido del humor y con ello consigue que todos los chicos de su colegio le acepten tal y como es y lleguen a considerarlo un amigo.
La lección de August es un libro escrito por la escritora J.R.Palacio, está dividido en partes y cada una tiene un narrador distinto: Summer, Jack, Olivia (la hermana mayor de August), etc. De esta manera es más fácil ver como las personas que rodean a August se van dando cuenta de que al fin y al cabo es un chico normal.
Un mundo de poetas en Córdoba, poetas del mundo en Córdoba: Nadie puede escapar de la poesía.
Vuelve Cosmopoética, la poesía inunda Córdoba, de nuevo, en un año muy especial. Inspirados en el
remate del silogismo colonial de los 7 manifiestos Dadá de Tristan Tzara en el que se pone de manifiesto lo siguiente: ‘Nadie puede escapar al destino.Nadie puede escapar a Dadá. Tan sólo Dadá puede hacerle a usted escapar al destino’ y podemos afirmar que nadie va a
escapar de la poesía del 25 de septiembre al 8 de octubre.
Vuelven los poetas del mundo a Córdoba, vuelve
a Córdoba el mundo de los poetas: Fernando Arrabal, Mircea Cartarescu, Chantal Maillard, Fani Papageorgiou,
Leonardo Padura, Petros Markaris, Luis Alberto de Cuenca, Jamila Medina y así hasta más de
130 autores que dejarán su sello e impronta e nuestra ciudad a golpe de palabra.
Nosotros podremos disfrutar de la palabra de Almudena Guzmán el viernes 7 de octubre en el Salón de Actos.
Toda la información la tienes pinchando en elCosmoperiódico.
Hoy martes 13 de septiembre, cumpliría 100 años Roald Dahl, narrador británico de ascendencia noruega, novelista, escritor de cuentos para niños y guionista de cine, conocido especialmente por sus obras infantiles y juveniles. Muchos de sus relatos se han convertido en películas de gran éxito, como “Charlie y la fábrica de chocolate”, “James y el melocotón gigante”, “Matilda”, “Las brujas”, “Los Gremlins” , “Relatos de lo inesperado” y "Mi amigo el gigante"
Roald Dahl nació en Llandaff, Gales, el 13 de septiembre de 1916, en el seno de una familia acomodada de origen noruego. Le llamaron Roald en honor al explorador Roald Amundsen, considerado héroe nacional en Noruega en aquellos tiempos.
A la edad de 13 años, ingresó en Repton, un internado para chicos, y la férrea disciplina que padeció en el centro, común por aquel entonces en este tipo de instituciones inglesas, que incluían entre sus métodos educativos los fuertes castigos, le marcó de tal manera que luego trasladaría las experiencias vividas a algunos de sus relatos, en los que reflejaba la crueldad y la venganza sádica que desarrollan los adultos sobre la infancia, como por ejemplo, en Matilda.No obstante encontraba una ventaja en estudiar en Repton: la escuela estaba junto a Cadbury’s, la fábrica de chocolates, y ésta les enviaba periódicamente muestras de sus productos, para que los alumnos probaran las dulces novedades. Era en esos momentos cuando Dahl solía soñar con inventar un nuevo chocolate, el más rico del mundo y que asombrara al mismo señor Cadbury. Todo esto le sirvió como inspiración para escribir su segundo libro para niños, “Charlie y la fábrica de chocolates”.Más interesado por la acción y la aventura que por el esfuerzo intelectual, al cumplir los dieciocho años se hizo explorador, en lugar de matricularse en la Universidad, como quería su madre.La vida de este escritor estuvo marcada por su dedicación a la aviación. Fue piloto de aviones de guerra durante la Segunda Guerra Mundial, hasta que la mala suerte hizo que, al intentar aterrizar su avión, cayera con él en tierra africana y chocara contra unas rocas. Sufrió una fuerte y grave contusión craneal, perdió la vista durante 18 meses y pasó mucho tiempo en el hospital recuperándose. Pasado este tiempo y pese a la recomendación de los médicos, volvió a volar. No obstante, en 1942 fue transferido a Washington, como agregado militar aéreo, experto en asuntos de aviación de guerra y retirado del servicio en vuelo. Por entonces comenzó a escribir y a hacerse famoso al narrar en periódicos y revistas su visión de la guerra. Su primer trabajo publicado describía su accidente aéreo y aunque en un principio se llamó “Pan Comido”, luego cambiaron el nombre por “Derribado sobre Libia”, para darle un título más llamativo, dramático y comercial.Estuvo casado treinta años con una actriz norteamericana, Patricia Neal, y tuvieron cinco hijos, uno de ellos murió y otro, tras un accidente infantil, desarrolló hidrocefalia. A partir de este lamentable suceso, Dahl se involucró en el desarrollo de una máquina para aliviar esa dolencia. Con la ayuda de dos amigos, un ingeniero y un neurocirujano, Roald pasó meses creando una válvula para drenar líquido del cerebro y permitir a su hijo vivir sin dependencia de los aparatos. Esta válvula aún se sigue utilizando para el alivio de esta dolencia.Su primer libro para niños fue “Los Gremlins”, que trataba de unas pequeñas criaturas malvadas que formaban parte del folclore de las Fuerzas Armadas Británicas, fue publicado en 1943. El libro había sido encargado por Walt Disney para una película homónima que no llegó a realizarse. 40 años más tarde Steven Spielberg produciría la película para la Warner Bros.
Los Gremlims: Ya no mirarás tus mascotas con los mismos ojos.
Por motivos meramente económicos escribió algún que otro guión para películas, entre ellos la aventura de James Bond “You Only Live Twice” (Sólo se vive dos veces) y “Chitty Chitty Bang Bang”, ambos adaptados a partir de novelas de Ian Fleming.La literatura infantil no fue su primer objetivo. El primer intento de Dahl en la literatura fue narrar sus memorias bélicas, pero animado por el éxito que sus historias cosechaban entre sus hijos se atrevió con los relatos para niños.Su segunda novela infantil, “Charlie y la fábrica de chocolate” fue su relato más conocido, el que le hizo famoso entre los jóvenes de todo el mundo, llegando a ser elegido como el número uno en una encuesta realizada por el prestigioso diario Sunday Times para seleccionar las diez mejores obras infantiles, considerándolo el libro para niños más divertido escrito en años. El libro alcanzó gran éxito en todo el mundo. La edición china fue la mayor impresión bibliográfica nunca vista alcanzando los dos millones de ejemplares. Además, él mismo adaptó su propio trabajo para realizar el guión de, “Willy Wonka y la fábrica de chocolates”, la primera puesta en escena de su libro. No le gustaron la mayoría de las adaptaciones cinematográficas que otros hicieron de su obra y que aparecieron a lo largo de su vida.
Carteles de las dos películas que se hicieron sobre Charlie y la fábrica de chocolate.
De la veintena de libros infantiles que escribió, los más conocidos son, “Los Gremlins” (1943), “James y el melocotón gigante” (1961), “Charlie y la fábrica de chocolate” (1964), “El dedo mágico” (1966), “Danny, campeón del mundo”(1975), “El gigante bonachón” (1982), “Las brujas” (1983), “Matilda” (1988), y el divertidísimo “Cuentos en verso para niños perversos” (1982).Las historias infantiles de Dahl están contadas casi siempre, desde el punto de vista de un niño. En ella suelen aparecer villanos adultos que odian y tratan mal a los niños, aunque siempre hay por lo menos un adulto bueno que ayuda a los niños y equilibra la balanza del comportamiento adulto. Algunas de sus obras están consideradas entre las mejores de narrativa infantil y juvenil de todos los tiempos.
Algunos de los cuentos de Roald Dalh.
Paralelamente siguió escribiendo también para adultos, y publicó con gran éxito, cuentos macabros y espeluznantes, bañado de grandes dosis de humor negro y suspense. Uno de sus cuentos para adultos más famosos, “Hombre del Sur” fue filmado para un episodio de la serie Alfred Hitchcock Presenta.Otra de sus novelas nos cuenta la historia de un ficticio “Mi tío Oswald” en la que encontramos extractos del también ficticio diario de su tío, un excéntrico caballero rico cuyas hazañas son el tema de estas historias. El personaje protagonista de esta narración, tiene costumbres como guardar esperma como reliquia (quizá para luego vender los espermatozoides, incluidos entre los de los hombres más brillantes del planeta). También conserva y colecciona afrodisíacos de todo los tipos y su gusto por el placer erótico centra gran parte de sus aventuras.
Roald Dahl siempre se involucró y participó en distintos proyectos benéficos. Murió de leucemia en Oxford, el 23 de noviembre de 1990. Había vivido 74 años, aprovechados desde el primero hasta el último.
Las historias de Dahl se han traducido a 58 idiomas y se han vendido más de 200 millones de ejemplares.
Si te quedó alguna asignatura para septiembre, ahora es el momento se recuperarla.Os dejo algunas recomendaciones para lograrlo con éxito.
Descansa la noche anterior y llega pronto al examen. Estarás más tranquilo/a.
Relájate para no quedarte nunca en blanco. Puedes usar muchas técnicas para ello.
Pero bastará con que cierres los ojos, respires profundamente y visualices tu propio cuerpo tranquilo. Elimina todos los pensamientos negativos.
Lee con detenimiento el examen fijándote exactamente en lo que te están preguntando.
Organiza los conocimientos acumulados y hazte un mapa mental de lo que tienes que responder.
La memoria funciona por asociaciones de forma que en cuanto aparezca una idea saltarán en cascada en tu cabeza otros datos e ideas.
Contesta en primer lugar las preguntas más fáciles porque te darán seguridad. Contesta también las preguntas cortas antes que las largas porque así será más difícil que te quedes sin tiempo para resolver todo el examen.
Consulta todas las dudas posibles a tu profesor/a.
¿Me acompañáis a viajar por el mundo? Comenzamos en Alemania y terminamos en Zimbabue.
Alemania: El tambor de hojalata, de Günter Grass. Afganistán: Cometas en el cielo, de Khaled Hosseini. Albania: El palacio de los sueños, de Ismail Kadare. Algeria: La vida sexual de un islamista en París, de Leïla Marouane. Andorra: El maestro de Keops, de Albert Salvadó. Angola: Las mujeres de mi padre, de José Eduardo Agualusa. Antigua y Barbuda: Lucy, de Jamaica Kincaid. Arabia Saudi: Játim, de Raja Alem. Argentina: Rayuela, de Julio Cortázar.
Armenia: Gólgota armenio, de Grigoris Balakian. Australia: Streetcloud, de Tim Winton. Austria: La antorcha en mi oreja, de Elias Canetti. Azerbayán: Magnolia, de Gioulzar Akhmedova. Bahamas: God’s Angry Babies, de Ian Strachan. Bahréin: Quixotic, de Ali Al Saeed. Bangladesh: El buen musulmán, de Tahmima Anam. Barbados: Redemption in Indigo, de Karen Lord. Belarús: Voces de Chernóbil, de Svetlana Alexievich Bélgica: Las aventuras de Tintín, de Hergé. Belice: De héroes, iguanas y pasiones, de Zoila Ellis. Benin: Stories We Tell Each Other, Rashidah Ismaili Abubakr Bután: The circle of Karma, de Kunzang Choden. Bolivia: American visa, de Juan de Recacoechea. Bosnia Herzegovina: El diario de Zlata, de Zlata Filipovic. Botsuana: Una cuestión de poder, de Bessie Head. Brasil: La casa de los budas dichosos, de João Ubaldo Ribeiro. Brunei: Cuatro reyes, de Sun Tze Yun. Bulgaria: Novela natural, de Georgi Gospodinov. Burkina Faso: Niararaye, de Sarah Bouyain. Burundi: Weep not, Refugee, de Marie-Therese Toyi. Camboya: Bajo un árbol milenario, de Vaddey Ratner. Camerún: El Cristo pobre de bomba, de Mongo Beti.
Canadá: Las lunas de Júpiter, de Alice Munro. Cabo Verde: The Last Will and Testament of Senhor da Silva Araujo, de Germano Almeida. CRA (República Central de África): Daba’s Travels from Ouadda to Bangui, de Makombo Bamboté. Chad: Told by Starlight in Chad, de Joseph Brahim Seid. Chile: Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño. China: Sueño en el pabellón rojo, de Cao Xuequin. Colombia: Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Comoras, las: The Kafir of Karthala, de Mohammed Tohiri. Congo: Full circle, de Frederick Yamusangie. Corea del Norte: Mi life and passion, de Ri In Mo. Corea del Sur: Shim Chong, la niña vendida, de Hwang Sok-yong. Costa Rica: La loca de Gandoca, de Anacristina Rossi. Costa de Márfil: Cuando uno rechaza dice No, de Ahmadou Kourouma.
Croacia: Our man in Irak, de Robert Perišič Cuba: El reino de este mundo, de Alejo Carpentier. Chipre: Ledra Street, de Nora Nadjarian. C.R. (República Checa): Una soledad demasiado ruidosa, de Bohumil Hrabal. Dinamarca: La excepción, de Christian Jungersen. Djibouti: Pasaje de lágrimas, de Abdourahman Waberi. Dominica: Black and wind sands, de Elma Napier. D.R. (República Dominicana): La maravillosa vida breve de Óscar Wao, de Junot Díaz. East Timor: The crossing, de Luis Cardoso. Ecuador: Huasipungo, de Jorge Icaza. Egipto: Deseo de ser egipcio, de Alaa Al Aswany El Salvador: Sueño sin retorno, de Horacio Castellanos Moya. E.G. (Guinea Ecuatorial): Las tinieblas de tu memoria negra, de Donato Ndongo. Eritrea: Las consecuencias del amor, de Sulaiman Addonia. Etiopía: Todos nuestros hombres, de Dinaw Mengestu. Eslovaquia: Rivers of Babylon, de Peter Pišťanek. Eslovenia: Sobre la violencia, de Slavoj Žizek.
España: Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes.
Estados Unidos: Todos los caballos bellos, de Cormac McCarthy. Fiji: Kava in the blood, de Peter Thomson. Finlandia: El año de la liebre, de Arto Paasilinna. Francia: El gran Meaulnes, de Alain-Fournier. Gabón: Mema, de Daniel Mengara. Gambia: Reading the ceiling, de Dayo Forster. Georgia: One more year, de Sana Krasikov. Ghana: Nuestra hermana aguafiestas, de Ama Ata Aidoo. Grecia: Agrigento, de Kostas Hatziantoniou. Granada: The ladies are upstairs, de Merle Collins.
Guatemala: El señor presidente, de Miguel Ángel Asturias.
Guinea: The radiance of the king, de Camara Laye. Guinea- Bissaud: Uniti and struggle, de Amilcar Cabral. Guayana: El árbol de los sentidos. de Oonya Kempado. Honduras: Jacinta Peralta, de Ramón Amaya Amador. Hungría: El último encuentro, de Sándor Márai. Islandia: La voz, de Arnaldur Indridason. India: El dios de las pequeñas cosas, de Arundhati Roy. Indonesia: Tierra humana, de Pramoedya Ananta Toer. Irán: Mujeres sin hombres, de Shahrnush Parsipur. Irak: El loco de la Plaza Libertad, de Hassan Blasim. Irlanda: Ulises, de James Joyce. Israel: Tú serás mi cuchillo, de David Grossman. Italia: CeroCeroCero, de Roberto Saviano. Jamaica: Breve historia de siete asesinatos, de Marlon James. Japón: Kafka en la orilla, de Haruki Murakami. Jordania: Al este del mediterráneo , de Abdulrahman Munif. Kazakhstan: Nomads, de Ilyas Esenberlin. Kenia: Algún día escribiré sobre África, de Binyavanga Wainaina.
Kiribati: Waa in storms, de Teweiariki Teaero. Kurdistán: The man in blue pyjama, de Jalal Barzanji. Kuwait: Pearling in the Persian Gulf, de Saif Marzooq al-Shamlan. Kyrgyzstan: Jamilia, de Chinghiz Aitmatov. Laos: Mother’s Beloved, de Outhine Bounyavong. Letonia: With dance shoes in siberian snows, de Sandra Kalniete. Líbano: The house at Sugar Beach, de Helene Cooper. Líbia: Historia de una desaparición, de Hisham Matar. Liechtenstein: Siete años en el Tíbet, de Heinrich Harrer. Lituania: Hour of the wolf, de Andrius Tapinas. Luxemburgo: Minute stories, de Robi Gottlieb-Cahen. Macedonia: La hermana de Freud, de Goce Smilevski. Madagascar: Voices from Madagascar, de Jacques Bourgeacq y Liliane Ramarosoa. Malawi: Jive talker, de Samson Kambalu. Malasia: Salina, de A Samad Said. Maldivas: Dhon Hiyala and Ali Fulhu, de Abdullah Sadiq. Mali: Cuentos de los sabios de África , de Amadou Hampâté Bâ. Malta: Happy weekend, de Immanuel Mifsud.
Marruecos: El niño de arena, de Tahar Ben Jelloun. Marshall Islands: Marshall Islands: Legends and stories, de Ed Daniel Kelin. Mauritania: Angels of Mauritania and the caurse of the language, de Mohamed Bouya Bamba. Mauricio: Bénàres, de Barlen Pyamootoo. México: Pedro Páramo, de Juan Rulfo. Moldavia: Moldavian Autumn, de Ion Drutse. Mónaco: Grace Kelly: princesse du cinema, de Richard and Danae Projetti. Mongolia: Cielo azul, de Galsan Tschinag. Montenegro: The mountain wreath, de Petar II Petrović-Njegoš. Mozambique: Tierra sonámbula, de Mia Couto. Myanmar: Smile as they bow, de Nu Nu Yi Inwa. Namibia: Troubled waters, de Joseph Diescho. Nauru: Stories from Nauru, de Ben Bam Solomon. Nepal: Buddha’s Orphans, Samrat Upadhyay. Nueva Zelanda: Guerreros de antaño, de Alan Duff. Nicaragua: El infinito en la palma de mi mano, de Gioconda Belli. Niger: The epic of Askia Mohammed, de Nouhou Malio. Nigeria: Todo se desmorona, de Chinua Achebe. Noruega: La muerte del padre, de Karl Ove Knausgaard. Omán: The smile of the saints, de Ibrahim Farghali. Pakistán: Humo de mariposa, de Mohsin Hamid. Países Bajos: El descubrimiento del Cielo, de Harry Mulisch. Palau: Spirits tides, de Susan Kloulechad. Palestina: Saboreando el cielo, de Ibtisam Barakat. Panamá: El caballo de oro, de Juan David Morgan. Papúa Nueva Guinea: Two seasons, de Bernard Narokobi. Paraguay: Yo el Supremo, de Augusto Roa Bastos. Perú: Lituma en los Andes, de Mario Vargas Llosa.
Filipinas: Ilustrado, de Miguel Syjuco. Portugal: Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago. Qatar: La trampa, de Herta Mülle. Reino Unido: Al faro, de Virginia Woolf. Rumania: Medianoche en Serampor, de Mircea Eliade. Rusia: El día del oprichnik, de Vladimir Sorokin. Ruanda: Queremos informarle de que mañana seremos asesinados con nuestras familias, de Philip Gourevitch. Santa Lucía: Omeros, de Derek Walcott. San Vicente y las Granadinas: The moon is following me, de Cecil Browne. Samoa: Love and money, de Misa Telefoni. San Marino: The republic of San Marino, de Giuseppe Rossi. Sao Tomé: The sheperd’s house, de Olinda Beja. Senegal: Mi carta más larga, de Mariama Bâ. Serbia: Migrations, de Milos Crnjanski. Seychelles: Voices, de Glynn Burridge. Sierra Leone: La memoria del amor, de Aminatta Forna. Singapur: Fistful of colours, de Su-Chen Christine. Solomon Islands: The alternative, de John Saunana. Somalia: Eslabones, de Nuruddin Farah. Suazilandia: Wedding the flowerbeds, de Sarah Mkhonza. Sudáfrica: El impostor, de Damon Galgut. Sri Lanka: En los límites del paraíso, de Romesh Guneseker. Sudán: The grub hunter, de Amir Tag Elsir. Suecia: El libro de Blanche y Marie, de Per Olov Enquist. Suriname: The cost of sugar, de Cynthia Mcleod. Suiza: La sospecha, de Friedrich Dürrenmatt. Siria: Sarmada, de Fadi Azzam. Tailandia: El africano de Groenlandia, de Tété-Michel Kpomassie. Taiwán: Crystal boys, de Pai Hsien-yung. Tanzania: Desertion, de Abdulrazak Gurnah. Trinidad y Tobago: Una casa para el señor Biswas, de VS Naipaul. Túnez: Talismano, de Abdelwahab Meddeb. Turquía: Nieve, de Orhan Pamuk.
Turkmenistán: Unknown sands, de John Kropf. Ucrania: Deat and the penguin, de Andrey Kurkov. Uganda: Crónicas abisinias, de Moses Isegawa. United Arab Emirates. The sand fish, de Maha Gargash. Uruguay: El astillero, de Juan Carlos Onetti. Uzbekistán: The railway, de Hamid Ismailov. Vaticano: Shroud of Secrecy of Gone with the Wind in the Vatican, de Luigi Marinello & The Millenari. Venezuela: La enfermedad, de Alberto Barrera Tyszka. Vietnam: El dolor de la guerra, de Bao Ninh. Yemen: A land without Jasmine, de Wajdi al-Ahdal. Zambia: Baking cakes in Zigali, de Gaile Parkin. Zimbabue: The hairdresser of Harare, de Tendai Huchu. ¿Leerás alguno de estos libros? Fuente http://www.actualidadliteratura.com/